En qué momento el fútbol dejó de ser un deporte y se convirtió en un negocio

Siempre que se tiene la intención de definir lo que es deporte, llegamos a la conclusión de que este es una actividad física o en algunas ocasiones considerada también como ejercicio físico, pero que pasa si ahora la idea es pensar en un deporte, para muchos la respuesta será: futbol, pues bien este conocido como uno de los deportes más populares y mejor pagado del mundo, en las últimas décadas según muchos, este se ha convertido en un negocio lucrativo, en el cual lo jugadores venden su imagen para hacer cualquier tipo de publicidad, este es un deporte en el cual las marcas han llegado a tener más peso que cualquier otro organismos.

Para muchos conocedores este no es más que un negocio en el cual solo queda algún vestigio  de lo que antaño era un juego loable.

El futbol ¿fines lucrativos?

Este deporte cuyos orígenes datan de aproximadamente 152 años es uno de los cuales mayores seguidores ha tenido a lo largo de la historia, aunque en los últimos años muchas personas dan por hecho que este no es más que un negocio, por un lado está cargado de mucha pasión, este mueve masas de tal manera que despierta y es el detonante en muchas ocasiones de rivalidades en dos bandos.

Últimamente los jugadores de futbol se han llevado más reconocimiento por aparecer en innumerables comerciales que por su mérito en la cancha, esto se debe a que muchas entidades cotizadas se enfocan en equipos actuales, donde se les ofrece un proyecto deportivo ya su vez empresarial.

El futbol es un hermoso deporte que para muchos se ha convertido en un negocio, en donde la corrupción llega pisando fuerte a las canchas de futbol. En cada partido se apuestan cantidades alarmantes de dinero, y por cada partido estas cantidades aumentan.

Los fines lucrativos de este deporte se hacen cada vez más obvio pues el afán de ganar dinero hace que este deporte se convierta en una vitrina, donde los técnicos son administradores y los jugadores nada más que una mercancía

Es claro que el protagonismo que los jugadores ganan constantemente, por medio de campañas y publicidad aumenta progresivamente la exigencia sobre los susodichos, a medida que esto avanza los jugadores son tomados más por sus hinchas como si fueran superhéroes, hasta llegar al punto de ante poner a dichos jugadores por encima de sus intereses aumentando de esta manera la rivalidades entre los fans.

No obstante el negocio no se hace sin antes ser un buen deportista. Si todo fuera solo un negocio los equipos más afamados y populares serian campeones todo el tiempo y no es así.