Pasando lista

A un día de terminar 2015 recordé que por estas fechas, pero hace un año, hice una lista de metas que debía cumplir en los doce meses siguientes. Realmente no sé por qué lo hice, porque realmente a mí la presión de la Navidad y las reuniones familiares me sacan de quicio, me superan (con creces). Pero bueno, tengo la lista en la mano, y Capricornio al fin, tengo que pasar lista.

En mi defensa puedo decir que traté, de una manera o de otra, de hacer todo lo que me propuse, aunque los resultados al Sol de hoy no sean los esperados. Vaya, no son resultados del todo desalentadores, más bien nebulosos.

Encabeza mi lista “Desarrollar tesis Maestría”. Mis seres más cercanos saben que he trabajado en este punto, pero yo sé que no tanto como hubiera podido. En fin, que del mamotreto no tengo una línea escrita, pero sí muchas ideas de lo que pudiera ser una investigación decente. Tengo un cuaderno de notas como prueba.

Luego le sigue “Hacer ejercicios”. Esto es casi risible, porque cuando se consulta en el diccionario la palabra vagancia tras los dos puntos está mi nombre. No creo que mis caminatas con F y mis esporádicas visitas al gym cumplan del todo con esta meta, pero bueno, algo hice.

También tengo en mi lista una meta que es algo así como dedicarme más a mis amigos. Luego de leerla varias veces me sentí mal. Creo que no solo no lo conseguí en absoluto, sino que retrocedí unos pasos, ya que en este año (sobre todo en los finales) he pasado, por iniciativa propia, un curso intensivo de ostra marina. No ha sido algo premeditado, sencillamente ha pasado poco a poco.

Cuando los padres nos educan siempre hacen hincapié en que brindemos ayuda al necesitado, pero no recuerdo que mi mamá (ni nadie) me haya dicho que pedir ayuda está bien, que no se sale el mundo de su eje imaginario por eso.

En fin, que luego de pensarlo un poco, ya tengo mi lista de metas de 2016:

– Aprender a pedir ayuda.

Ya veremos qué tal me va. Estuve valorando mis opciones y tal vez las salidas del 2016 sean más halagüeñas. En primer lugar podré ir con mis amigas a sitios que no conozco y ellas sí. Esto es muy bueno para mí porque la rutina es mala consejera. Además, verá a personas nuevas.